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domingo, 20 de noviembre de 2016

Faros Medievales

La caída del Imperio Romano marca el comienzo de una etapa de oscurantismo general al que no se sustraen las señales marítimas. La construcción de nuevos faros se interrumpe y los que ya existían desaparecen.

A partir del siglo XII las cosas cambian. La creciente expansión de la navegación en el Norte de Europa y en el Mediterráneo, revitaliza la necesidad de aumentar la seguridad nocturna.

Dos aspectos deben resaltarse en los faros de la Edad Media:
- La mayoría de las luces estaban situadas en la entrada de los puertos de las ciudades marítimas más importantes sirviendo al triple cometido de señalizar, defender y vigilar. Sus sistemas de iluminación de corto alcance servían fundamentalmente para que los marinos advirtiesen la proximidad de las ciudades de recalada.
- Eran frecuentes las luces encendidas de las torres de las iglesias, atendidas por los mismos sacerdotes.

El emplazamiento del primer faro construido en mar abierto fue sobre los bajos de Melori, en 1154. Se utilizaba para marcar a las galeras y embarcaciones que salían y regresaban al puerto de Pisano. Por su estratégica situación, fue blanco de numerosos ataques, siendo finalmente destruido en la batalla de Meloria del año 1284.

El faro más representativo de esta época es el de la Torre de Cordouan, en Francia.


FICHA TÉCNICA DEL FARO DE CORDOUAN:
- Situación: Parte central del estuario de la Gironda, sobre la roca de Cordouan, 45º35’11’’N y 1º10’25’’ W.
- Apariencia diurna: Torre cilíndrica en la parte inferior y troncocónica en la superior, de color blanco, sobre un basamento troncocónico de piedra gris. La linterna y la franja de la torre son grises.
- Característica: Grupo de 2 + 1 ocultaciones en sectores de luz blanco, rojo y verde.
- Alcance: 21 millas.
- Altura sobre el nivel del mar: 67.5 metros.
- Curiosidades: el primer faro en esta localización fue construido por Eduardo, el Príncipe Negro, entre los años 1362 y 1370 y tenía una altura de 16 metros. En él se utilizaba la madera como combustible y estaba atendido por los ermitaños que tenían el derecho de recaudar dos libras por cada navío que pasase. El acceso se realiza por embarcación.



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viernes, 18 de noviembre de 2016

Faros Romanos

Si las referencias históricas de los faros prerromanos son escasas, no sucede lo mismo en lo que a los romanos concierne. La existencia confirmada de más de veinte en aquella época, da una idea aproximada de la importancia que llegaron a alcanzar.

Atendiendo a los datos que se poseen, tres son los tipos básicos en los que se fundamentan los conocimientos sobre ellos: las representaciones gráficas (monedas, grabados y mosaicos), las citas y descripciones escritas, y los restos mejor o peor conservados que de algunos existen.

Dichos datos corresponden únicamente a los ejemplos más característicos, bien porque su valor arquitectónico o histórico hayan justificado mencionarlos, o porque la solidez de su construcción les ha permitido superar el paso del tiempo. Así, otros más sencillos habrían desaparecido por su ubicación y la acción de los elementos naturales y las guerras, lo que traería un número de luces bastante superior a las que se conocen.

Las estructuras de las torres no obedecieron, como norma general, a un modelo específico. Formas cilíndricas, cónicas y prismáticas de secciones constantes y decrecientes, y uno o varios pisos, respondían más a un criterio de estabilidad y resistencia en función de la zona de emplazamiento, la altura y las dimensiones, que a una tipología normalizada.

Los sistemas de iluminación más corrientes eran el fuego de leña y las lámparas de aceite de oliva.

España, Italia, Francia, Inglaterra, Grecia y las costas de Asia y el norte de África, fueron emplazamientos de faros romanos. Algunos de los más importantes son:
- Italia: faros de Ostia, Messina y Pozzuoli.
- Faros de Asia y África: Cartago, Leptis Magna y Laodicea.
- Francia: la Turris Ardens y Forum Julli.
- Inglaterra: el faro de Dover.
- España: Torre de Hércules.


TORRE DE HÉRCULES
Al norte de la Coruña, sobre una loma de 57 metros de altura, se levanta el faro de la Torre de Hércules cimentado sobre una plataforma circular, sobre un terreno que ha contemplado el paso de numerosos pueblos y civilizaciones.

El faro fue construido, con toda probabilidad, en la segunda mitad del siglo I o en los primeros años del siglo II d. C. por mandato del Emperador Trajano. El arquitecto fue Cayo Servio Lupo y se ha utilizado como faro, fortaleza y atalaya.

Esta singular construcción es de planta cuadrangular y presenta una altura total de 55 metros, de los cuales 34.38 corresponden a la fábrica romana y 21 a la restauración realizada en 1789 para modernizar el sistema de señalización marítima.

Exteriormente, presenta una estructura prismática sobre la que se dispone un remate torreado octogonal con refuerzos de sección triangular en las esquinas, que suaviza el arranque de la base cuadrada. A este primer cuerpo torreado le sucede otro, decreciente en altura, que sirve de base a la linterna en la que se encuentra la potente lámpara.

El fanal que alberga la linterna se construyó en 1804. La torrecilla cilíndrica que se eleva a su lado oculta una escalera de caracol y a la vez asegura el pararrayos. La lámpara emite, cada 20 segundos, un grupo de cuatro destellos blancos, con un alcance de 23 millas náuticas.



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miércoles, 16 de noviembre de 2016

Faros de la Antigüedad

A medida que el desarrollo del comercio impulsó la necesidad de aventurarse a grandes distancias por el mar, se puso de manifiesto la conveniencia de emplear como orientación la luz de hogueras situadas en puntos cuya altura y ubicación posibilitaban su localización nocturna. Para ganar elevación en sitios donde no la había, y para facilitar su mantenimiento en tiempos de tormentas y temporales, se empezó a protegerlas adecuadamente mediante estructuras artificiales.

En ocasiones, los marineros agradecidos a la ayuda que les prestaban, las hicieron motivo de culto, edificando templos en su honor, santificados y dedicados a las divinidades, a los que enriquecían y sostenían con sus ofrendas.

Numerosas leyendas y costumbres rememoran y hacen mención de la existencia de estos fuegos, y son muchos los pueblos que se disputan el honor de su primera utilización. Desde la lucha de Hércules con Nesox, hasta las leyendas de los celtas galaicos, pasando por las obras de Homero o Virgilio.

El nombre de faro podría venir de la palabra griega “luz” o “brillo”. Sin embargo, hay razones para creer que antes de que los griegos llegaran a ser una nación marítima, los libios y los kulitas, habían construido torres de fuego a lo largo del bajo Egipto. El nombre libio para estas torres era “tor”, y como “is” significa fuego, tenemos el compuesto “tor-is” o torre de fuego, del que se deriva el griego y el latino “turris”.

Una explicación más plausible se extrae de la divulgación popular del nombre de la isla de Pharos, en Alejandría, lugar donde se elevó el faro más representativo de todos los tiempos, que sirvió de ejemplo para la construcción de otros muchos, aunque no fue el primero de los construidos.

Otra teoría apunta a que la palabra es la helénica “Phrah”, nombre egipcio del sol, al que el faro de Alejandría era comparado por su magnificencia.

El más antiguo del que se conserva referencia escrita es el de Sigea, en el promontorio de su nombre, construido aproximadamente en el 650 a. C.


EL FARO DE ALEJANDRÍA
Este faro estaba ubicado en la isla de Pharos, al oeste de la desembocadura del Nilo y frente a la ciudad de Alejandría. Esta isla alcanzaba una elevación de 12 metros. Estaba formada por partes diferenciadas y la del este habría sido el emplazamiento del faro sobre cuyas ruinas se levantaría en el siglo XV el fuerte de Qaitbay.

El gran desarrollo que alcanzó esta isla, junto con la dificultad de la costa desprovista de puertos, baja y plagada de escollos y bajíos, hicieron necesario colocar una señal alta y muy destacada a fin de que los navegantes procedentes de alta mar no equivocasen la entrada del puerto. Algunas referencias señalan su construcción en el año 295 a. C. y una inscripción encontrada en una de las paredes revela que el arquitecto fue Sóstrato de Cnido.

Según la descripción de Ibn-al-Sayj, que parece la más fiel de todas las existentes, el faro estaba dividido en tres cuerpos, siendo la altura total de 53 brazas, correspondientes a 121.9 metros.

En el 736, un terremoto derrumbó la parte superior de la torre y posteriormente quedaron dañados los cimientos de la parte occidental por la acción del mar. Otro terremoto en el 995 causó nuevos desperfectos en la parte superior y treinta codos se desmoronaron. En 1302, un nuevo temblor lo destruyó casi por completo y en 1349 ya no quedaba nada de él.


EL COLOSO DE RODAS
Calificada tradicionalmente como otra de las siete maravillas del mundo, la estatua de Helios popularmente conocida por el nombre de “Coloso de Rodas”, no puede afirmarse con certeza si en realidad fue utilizado como faro.

Este Apolo gigantesco tuvo como escultor a Cares de Lindos y su contemporáneo Lachus sería el encargado de terminarlo. Dos son las hipótesis más verosímiles del emplazamiento de éste en la ciudad de Rodas: la que lo sitúa en el centro de la ciudad y la que lo hace en el extremo de la escollera donde se construyó la iglesia de San Nicolás que hoy alberga el mayor faro de la isla.

Iniciados los trabajos de construcción en el año 300 a. C., finalizaron 15 o 20 años más tarde. En el año 225 a. C., un terremoto lo derribó rompiéndolo por las rodillas.



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martes, 15 de noviembre de 2016

Quedan 27 días…

Desde estas líneas queremos comunicaros que queda menos de un mes para que vea la luz un nuevo proyecto que hemos diseñado: “Los cíclopes de la noche”.

Mediante un modelo de coloquio abierto, Carlos Calvo Gómez y Mario Sanz Cruz, fareros de Suances y Mesa Roldán, respectivamente, darán testimonio de sus vidas, recuerdos e historias de los faros, dando a conocer su misión y funcionamiento. Se hará un recorrido por la historia de los faros y su evolución tecnológica. Finalmente, la propia identidad del faro, como edificio, como objeto cultural y patrimonial, o como entorno narrativo, serán entre otros, los temas de esta tertulia.

A su vez, habrá una exposición fotográfica y diversos paneles informativos que ayudarán a comprender mejor la historia y evolución de los faros: los cíclopes de la noche.

“Los cíclopes de la noche” ha sido seleccionado dentro de Olas de Energía, programa que la Capital Europea de la Cultura Donostia/San Sebastián 2016 ha puesto en marcha para promover iniciativas culturales de la ciudadanía.

A lo largo de este mes escaso que queda para que vea la luz, iremos publicando diferentes informaciones relacionadas con la historia y evolución de los faros y los actos que tenemos programados.


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lunes, 17 de octubre de 2016

Entrevista en el "Hoy por Hoy Irun": Excursión al Faro de Cabo Mayor

Entrevista sobre la excursión al Faro de Cabo Mayor, al secretario de nuestra Asociación en el "Hoy por Hoy Irun", de la Cadena SER.




miércoles, 12 de octubre de 2016

Excursión al Faro de Cabo Mayor

Nuestra Asociación ha organizado una excursión al faro de Cabo Mayor, en Santander.

El viaje tendrá lugar el próximo 23 de octubre, domingo, con salida a las 8:00 horas. El regreso a Irun está programado para las 20:30 horas, aproximadamente.

El precio de la excursión, que incluye tanto el billete de autobús como las visitas al centro de Arte y al interior del faro (óptica, linterna, sistema de giro...), asciende a 15 euros. La comida para el día correrá a cargo de cada uno. Después de la visita al faro, tendremos tiempo libre para disfrutar de la maravillosa ciudad que lo alberga.

Hoy mismo se abre el plazo de inscripción y el día tope para apuntarse será el 19 de octubre, miércoles. Se puede inscribir u obtener más información, escribiendo un correo electrónico a amigosfaroseuskadi@gmail.com, en el teléfono 686437834, o acercándose a los locales parroquiales de Pasionistas (C/ Anaka, 1A) los días 17, 18 y 19 de octubre de 19h00 a 20h00. La inscripción será efectiva en el momento de realizar el pago. Los menores de edad deberán ir acompañados de un responsable adulto.

¡Os esperamos! ¡Hasta muy pronto!



lunes, 3 de octubre de 2016

Documental y coloquio

Esta tarde, a las 19:00, se proyectará el documental "Luz de mar: la historia de los últimos fareros" en Intxaurrondo K.E. (Félix Gabilondo, 1 - Donostia). Tras él, habrá un coloquio con algunos miembros de la Asociación.

El oficio de torrero está condenado a desaparecer en un periodo muy breve de tiempo; de hecho, ya no se forma más personal para tal tarea: una vez que se jubilen los actuales funcionarios, el oficio desaparecerá para siempre, y quedará sólo en nuestra memoria.

No todos los faros están habitados ni tienen la misma importancia ni categoría. Sólo algunos siguen estando habitados por profesionales que, además, revisan, reparan y mantienen otros faros que también tienen a su cargo.

El documental muestra la historia de los faros a través de la voz de quienes viven y trabajan en torno a ellos. Es decir, no sólo los propios torreros, sino también sus familiares, pescadores, artistas o escritores que han desarrollado su obra alrededor a este tema.

Una gran oportunidad para conocer esta realidad. Os esperamos.